Comienza la cuenta atrás para las Tertulias Cofrades

Tertulia Cofrade sobre la Juventud en las Cofradías, celebrada el año pasado en Daimiel

 Las hermandades suelen ser muy numerosas, por lo que no están preparadas para dar a todos sus integrantes algo más que lo que constituye su actividad específica, que son los cultos, acción caritativa y todo aquello que conduce a la puesta en la calle del desfile procesional.

Cualquier otra actividad es imposible, salvo para los pequeños grupos de hermanos asiduos a la casa de hermandad o la capilla, que por lógica prolongarán la convivencia a algo más que el compromiso adquirido con la institución. Las asociaciones culturales permiten, sin embargo, una participación más activa a todos sus integrantes. El menor número de asociados facilita la comunicación y la puesta en práctica de cometidos en los que más o menos puede implicarse la totalidad del grupo. Y esto es lo que ha llevado, a lo largo del último cuarto de siglo, a la fundación de numerosas asociaciones culturales vinculadas a la Semana Santa. Estas asociaciones las encontramos siempre ubicadas en la periferia de las hermandades. No son cofradías, pero sus integrantes sí son cofrades. Funcionan al margen de las cofradías, pero su actividad está inherentemente vinculada a su devenir. Y a diferencia de las hermandades (exceptuando al el pequeño grupo sobre el que recae la responsabilidad del funcionamiento interno y organización de actos), los miembros están activos a lo largo de todo el año.

Las tertulias cofrades andaluzas fueron la primera de estas manifestaciones. Primero funcionaron de manera espontánea, sin ninguna reglamentación, hasta que con el paso del tiempo se fueron normalizando, aprobando estatutos y nombrando una junta rectora. Después de las tertulias surgieron otras iniciativas de asociacionismo cultural cofrade, en Andalucía y las otras comunidades autónomas en las que la Semana Santa popular tiene la suficiente tradición y fuerza para promoverlas y mantenerlas. El objetivo siempre es el mismo, el de mantener una actividad intensa y permanente en relación con la Semana Santa. El asociacionismo cultural cofrade se ha articulado a través de distintas vías, como las tertulias y asociaciones culturales ya mencionadas, pero a ellas habría que sumar las bandas de música, los grupos organizados que se vinculan a una hermandad, los centros de referencia, los distintos sitios de Internet, etc. El caso es que, hoy en día, nos encontramos con que se puede participar en todo lo relacionado con la Semana Santa popular desde dentro, es decir, a través de la hermandad, y desde la periferia, es decir, por medio del asociacionismo cultural en cualesquiera de sus expresiones. 

Como ejemplo ponemos el de la Tertulia cofrade “Pasión”de Salamanca, en la que estriba la armonización que desde un primer momento supo establecer entre el nivel espontáneo o informal, inherente al día a día de las tertulias de Semana Santa, y el rigor organizativo, a pequeña escala, que caracteriza a la asociación cultural. La asociación se constituyó hace veintiún años según el modelo andaluz de la tertulia cofrade, es decir, como grupo estable que se reúne con periodicidad para comentar en un ambiente distendido los aconteceres de la actualidad semanasantera. Pero con la normalización llegó la otra vertiente y, al registrarse como asociación cultural, se asumieron otros retos de mayor envergadura.

De esta forma, en pocos años consolidó un modelo asociativo que sirvió de estímulo para la creación, en otras ciudades, de instituciones similares. La actividad ordinaria es la tertulia quincenal, en sábados alternos de cinco a siete de la tarde. Con un café de por medio, los asociados se reúnen en su sede del Patio Chico, al lado de la Catedral Vieja, para el intercambio de pareceres. Muchas veces se cuenta con invitados, que introducen el tema antes de pasar a la tertulia propiamente dicha. 

A lo largo del curso suele haber una veintena de tertulias, así que, temporada tras temporada, la práctica totalidad de directivos de cofradías, artistas, músicos, escritores, periodistas, estudiosos y demás personajesrelevantes relacionados con la Semana Santa acaban pasando por la asociación. Esto garantiza disponer siempre de una información actualizada y de primera mano sobre la actualidad cofrade local. Si a ello le sumamos los representantes de cofradías de otras ciudades, que también asisten cuando se presenta la ocasión, el conocimiento sobre el fenómeno cofradiero amplía sus horizontes.

Con el paso del tiempo han quedado establecidas tres actividades permanentes, con carácter anual, que, de cara al exterior, han terminado por convertirse en las señas de identidad. La más antigua, presente desde el primer año, es el galardón que se entrega a la persona o institución que haya destacado por su labor en pro de la religiosidad popular y la Semana Santa. Luego están presentes en el cartel anunciador de la Semana Santa. Y por otro lado estarían las actividades extraordinarias.Algunas tuvieron varios años de vigencia, como los primeros cinco cursos de formación para cofrades que hubo en Salamanca, y una relación de actividades es muy extensa: conferencias, excursiones, conciertos de bandas y de saetas, recitales de poesía, exposiciones de fotografía, dibujos, etc.

Todas estas asociaciones han permitido ampliar, por estas tierras de la cuenca del Duero, las perspectivas y posibilidades de participación en el fenómeno semanasantero. En todas las ciudades, dada la experiencia y formación que suele caracterizar a la mayor parte de los integrantes de estas asociaciones, el entorno cofrade ha contribuido decisivamente a crear opinión. La presencia y perseverancia, a veces de manera casi machacona, en los medios de comunicación y las ideas difundidas por medio de las publicaciones propias y ajenas han servido para centrar, al menos en el lenguaje, el discurso oficial sobre la finalidad de las hermandades y procesiones de Semana Santa. La variedad de iniciativas que han promovido, sirvió también para abrir camino en pro de una dignificación de la actividad religiosa y cultural de las cofradías o las propias Juntas de Cofradías. La Tertulia cofrade “Pasión” –también las demás asociaciones del entorno cofrade dispersas por esta y otras tierras, estamos seguros– nació para servir a la Semana Santa. La gran mayoría de los asociados que han pasado por ella lo entendieron de esta forma. Se puede servir a la Semana Santa y además disfrutar con la actividad que se realiza. Estas dos aspiraciones son complementarias, no excluyentes. Así se hace realidad el lema con el que antaño se encabezaban los balances de cada curso: “Todo un año por y para la Semana Santa”.

Bibliografia: 
"Las tertulias y asociaciones culturales de Semana Santa, agentes dinamizadores  de la vida cofrade"
Conferencia del II encuentro de tertulias cofrades y asociaciones culturales de Semana Santa de Castilla y León . Autor: Conrado Vicente Pérez Año de publicación: 2009




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