Filtraciones cofrades.


Probablemente, éste sea uno de los post más sencillos de escribir pero más difíciles de asimilar. Uno de los grandes problemas de cualquier institución son las filtraciones. Son especialmente dañinas porque afectan a la credibilidad de la propia organización y a otras partes involucradas en la información filtrada. Muchas hermandades se preguntan cómo acabar con ellas. Me resulta curiosa esta pregunta, lanzada al aire, como si realmente existiera algún truco para ponerles freno. No existen atajos para eliminar las filtraciones. Hay quien ha invocado la figura de un portavoz, pero una persona que hable necesita cosas que contar. Portavoces hay, demasiados en algunas ocasiones. Lo necesario es administrar la información y darle salida de manera ordenada y sin contradicciones.

A veces asistimos a una filtración clamorosa. Los medios de comunicación cofradieros informan  de algo. La opinión pública se entera de ese hecho antes por los medios que por las partes interesadas. Es un ejemplo de cómo una filtración da categoría de extraordinario a un hecho poco sustancial como puede ser un cambio de una banda, por poner un ejemplo, por más interesante que pueda parecer.

 Aunque el tema de las filtraciones cofrades se da en todos los ámbitos de nuestra Semana Santa. Antes de que se anuncie algo ya se sabe con antelación, a veces.

Generalmente, las filtraciones suelen ser atajadas cortando la cabeza del filtrador. Se busca un responsable o una cabeza de turco, se le acusa de deslealtad o de traición, y santas pascuas. Una filtración se sostiene sobre tres patas: una parte, la institución, que vela la información; otra parte, los medios y su necesidad de contar cosas, historias, acontecimientos; y la tercera parte, la opinión pública y su necesidad de conocer datos e informaciones sobre aspectos que les resultan relevantes para sus intereses. 

Como dijo un buen profesional, «si la fuente no se abre, los medios tomarán el agua de los charcos». Quienes gestionan la información en las hermandades deben ser conscientes de que los medios de comunicación deben realizar su trabajo y tomarán los datos de donde sea. Es necesario facilitarles la tarea, que conozcan los hechos a través de la fuente directa. De este modo, se evitarán filtraciones y manipulaciones interesadas que solo dañan la imagen de nuestra organización.

Así que, llegados hasta aquí, solo nos queda responder a la pregunta. ¿Cómo pueden evitarse las filtraciones? COMUNICANDO. Siendo proactivos, mantiendo unas relaciones fluidas y abiertas con los periodistas y portales informativos, actuando con naturalidad y canalizando la información que llega hasta los medios. Siempre será más beneficioso que uno cuente su propia historia a que lo hagan otros por ti.

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.Gracias por su visita. SMCE

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