La imposición de las cenizas recuerda a los católicos que la vida en la tierra es pasajera. Y tanto. Las cofradías inician hoy una tan fugaz como intensa cuenta atrás, que les llevará, dentro de cuarenta días, al próximo Domingo de Ramos. Los septenarios y triduos preparatorios se suceden en las sedes canónicas de cada corporación.
En este mundo de grandes paradojas, para muchos la Cuaresma no es tiempo de penitencia ni de mortificación, sino de víspera que nos muestra el camino del gozo que nos espera.
La Cuaresma para muchos cofrades no es de color gris. La luz va resbalando por las tardes que se ensanchan. Los recuerdos vuelven a aflorar para herirnos con la dulzura triste de la nostalgia.
Por eso no me cuadra las palabras de algúnos al ayuno puro y duro. No va con la idea de que por lo menos nos espera la "Bendita Cuaresma".
En este mundo de grandes paradojas, para muchos la Cuaresma no es tiempo de penitencia ni de mortificación, sino de víspera que nos muestra el camino del gozo que nos espera.
La Cuaresma para muchos cofrades no es de color gris. La luz va resbalando por las tardes que se ensanchan. Los recuerdos vuelven a aflorar para herirnos con la dulzura triste de la nostalgia.
Por eso no me cuadra las palabras de algúnos al ayuno puro y duro. No va con la idea de que por lo menos nos espera la "Bendita Cuaresma".
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| Foto: David Gª de Dionisio, Semana Santa de Jerez |

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