¿En cual te ves reflejado?

Cada cofrade tiene un modo diferente de expresarse y verse realizado dentro de este complejo fenómeno multidisciplinar.

Foto Rebeca Madrid


Dicen los antiguos que la piedra más importante en una construcción era la piedra angular. Ésta se colocaba en primer lugar y servía de referencia para las dimensiones del edificio y, a través de la cual, se unían las paredes.
Usando este término constructivo podríamos hablar que, debido a la singularidad de nuestra Semana Santa y de sus hermandades y cofradías, cada cofrade tiene su peculiar piedra angular en la que basa sus sentimientos, su forma de expresarse y de realizarse dentro del panorama cofrade. En este sentido, podemos encontrarnos con una amplia ´gama´ de estilos de cofrades, por llamarlo de alguna manera, de los que paso a detallar los más conocidos.

Cofrade del encaje. Es el cofrade sabedor de todo lo relacionado con la vestimenta de los sagrados titulares, haciendo más hincapié en las imágenes marianas. Conocedor de todos los estrenos en esta materia -encajes, sayas, mantos, túnicas, coronas, etc.- y gran observador, hasta el máximo extremo, de la maestría usada por los vestidores para vestir a las efigies. 

Cofrade del objetivo. Detrás de grandes lentes aparece este cofrade, que realiza a diario su peculiar estación de penitencia, ataviado a semejanza del pertiguero que dirige a los acólitos: cámara al cuello como medallón, trípode en mano como la pértiga y casi siempre delante de los tronos. Hay quien agudiza su penitencia cargando con una escalera y los hay que tienen el don de la ubicuidad; esto es, se encuentra en todas partes a la misma vez.

Cofrade musical. Este cofrade se recorre toda la geografía nacional buscando conciertos o procesiones donde toquen las mejores bandas del panorama musical cofrade. Algunos, además, los graban para su posterior deleite personal. Están al día de la última marcha compuesta para cualquiera de nuestras imágenes, de los nuevos estrenos discográficos, de los cambios de uniformes e incluso de los segundos que tarda el solo de la marcha de moda. Siempre dispuestos a una ovación y de un unísono "ole" al terminar un solo de cornetas. Nunca abandonan una actuación sin antes dar el grito de "otra, otra, otra?".

Cofrade tronero. Como ellos suelen decir, se han criado bajo los varales. Grandes ingenieros, especialistas en varales telescópicos, medidas de tronos y mesas aligeradas de peso. Están al tanto de las nuevas aleaciones para conseguir metales menos pesados y más resistentes. Suelen pasearse por el salón de su casa a paso malagueño, con la marcha de turno, estudiando la mecida y la "paraita" del solo de trompeta. Lo principal para este cofrade es una buena cabeza de varal y un buen arco de campana. Lo demás ya se hará. Tocan el cielo con una buena curva.

Cofrade coleccionista. Dispuesto siempre a coleccionar todo lo que salga relacionado con la Semana Santa. Técnico especialista en aprovechar todos los rincones que nos puede ofrecer una casa para almacenar su arsenal. Por ello, tiene puesto fijo en IKEA. Deseoso de recibir visitas para exhibir "mi tesoro", que su dinero y tiempo le ha costado.

Cofrade Arguval. Más conocedor de la Semana Santa de su ciudad por las enciclopedias cofrades que por su labor en su cofradía. No tiene rival en el ´Trivial Cofrade´, ya que lo sabe todo. Debe su nombre a la más conocida colección de tomos sobre Semana Santa, de la que se sabe hasta el código de barras.

Cofrade del incienso. Aparece este cofrade inmerso en una impresionante nube de incienso, con la luz tenue de las velas, exquisitos centros florales y con la música de fondo del Miserere de Ocón. Recibe también el sobrenombre de ´capillita´. Conoce a la perfección las fechas y horarios de todos los cultos de nuestros titulares, así como los que se corresponden con los vía crucis, rosarios de la aurora y otras funciones religiosas. Lo puedes encontrar en la cola de algún besamanos u observando detenidamente el altar montado para la efeméride. 

Cofrade cuaresmero. Personaje muy frecuente en nuestras hermandades. ¿Quién no conoce a un cuaresmero? Este cofrade aparece por arte de magia año tras año a partir del Miércoles de Ceniza y desaparece cuando se recoge su cofradía. Durante este periodo de cuarenta días, está dispuesto a hacer todos los trabajos que se le asignen: "por mi Cristo lo que sea". Al final de la dura labor, sabe que le espera el cargo anhelado en la procesión y? "hasta el año que viene".

Cofrade forero. Es el nuevo cofrade del siglo XXI. A diferencia del resto este cofrade, se oculta bajo un pseudónimo o nick de lo más original, pero si éste lo es, más puede llegar a serlo su avatar -fotografía del usuario-, aunque en la mayoría de los casos colocan la imagen de su devoción. Los encontramos de muchos tipos, dependiendo de la categoría del foro y del post. Se pasan el día opinando, debatiendo y discutiendo de nuestras cofradías, pero forman una gran familia y no podrían estar el uno sin el otro.

Evidentemente existen muchas más clases de cofrades, pero su inclusión daría para un libro. Con toda seguridad, os habréis visto reflejados en algunos de ellos. En mi caso, me he visto en varios. Con este breve ´catálogo´ de personajes cofrades he querido dar a ver que tenemos que ser tolerantes los unos con los otros, que cada cofrade entiende el fenómeno de la Semana Santa a su manera, pero que juntando todos nuestras particulares piedras angulares la hacemos cada vez más grande y la mantenemos viva.

Todos tenemos una piedra angular en común llamado Jesucristo, que es la que le da sentido a todos estos sentimientos que florecen en el fenómeno cofrade que, ante todo, es religioso.

Valga estas líneas como reconocimiento a la labor de todos los cofrades que forman nuestra Semana Santa.

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