Javier Sánchez de Los Reyes. Un Rodríguez Ojeda del siglo XXI
























El diseñador ofreció una conferencia organizada por la Hermandad de "Los Negros" de Daimiel en 2014.

(Noticia extraída de Pasión en Sevilla)
«Un diseño bueno con una ejecución mediocre se salva. Un mal diseño no puede remediarse ni con la mejor de las ejecuciones»

Al niño le gustaba dibujar. Por eso llenaba los cuadernos de canastillas, palios y mantos. Lo llevaba en la sangre. Todavía existen esas primeras creaciones con toque infantil guardadas en la casa materna. Hoy, Javier Sánchez de los Reyes, de 44 años, es el único proyectista de enseres cofradieros que se dedica a estas tareas de manera profesional. Vive de esto. No es un aficionado que en sus horas libres dibuja. Es un profesional del oficio a cuyo lápiz se debe la obra más grandiosa de los últimos tiempos como ha sido el retablo del Cachorro.
Techo de palio de la hermandad del Polígono de San Pablo, que está bordando Charo Bernardino para estrenarlo el año que viene.
Techo de palio de la hermandad del Polígono de San Pablo, que está bordando Charo Bernardino para estrenarlo el año que viene.
“A mí desde pequeño –nos dice- me gustaba el dibujo. Hice cursos de artes y oficios pero después tiré por Historia del Arte. En torno al año 98 estaba en Madrid trabajando en una consultora cuando unos amigos me dicen que hacían falta proyectistas. Los talleres de orfebrería y de talla en aquellos tiempos no daban abasto. Empiezo a hablar con orfebres y por ahí empezó todo”. Comenzó a recorrer talleres de bordado, de talla y de repujado. Su primer diseño de envergadura, en el año 1999, fue un palio para una hermandad de Bollullos par del Condado que se ha culminado hace poco.
La figura del proyectista, del diseñador ha existido desde siempre. Se trataba de aficionados o profesionales del dibujo que trabajaban para las distintas firmas de los artistas. Sánchez de los Reyes se curtió no delante de una mesa de delineante sino en los talleres. “Quizá por eso –confiesa- aprendí qué son las cosas que necesita un dibujo para un tallista, para un bordador o para plasmarse en metal. Hay que poner el cerebro en, por ejemplo, modo talla, para saber cómo hay que dibujar para que eso se plasme en la madera, algo distinto a lo que se diseña para que se repuje”. Sí, porque hay veces que los diseños son irrealizables porque no cumplen las condiciones técnicas, según de qué disciplina se trate.
Javier Sánchez de los Reyes en su estudio / JOSÉ JAVIER COMAS RODRÍGUEZ
Javier Sánchez de los Reyes en su estudio / JOSÉ JAVIER COMAS RODRÍGUEZ
Y del uno al diez, ¿cuál es la importancia del dibujo en la obra de arte suntuaria? “Yo creo, nos comenta Javier, que es de un diez, compartido con la ejecución. Un diseño bueno con una ejecución mediocre se salva. Un mal diseño no puede remediarse ni con la mejor de las ejecuciones.”
Paso para el Loreto de Jerez de la Frontera
Paso para el Loreto de Jerez de la Frontera
Sobre la permanencia de los diseños en estilos clásicos, Javier Sánchez de los Reyes tiene una teoría: las imágenes tienen una concepción fundamentalmente barroca o neobarroca. “Existe –indica- un gusto devocional. La imagen debe comunicar. En Sevilla no hay gusto por imágenes de aspecto moderno. Las artes pueden variar como ocurre con el palio de los Negritos, pero si el corazón de la obra es barroco es muy complicado que entren gustos modernos. Dentro de eso, sí creo que pueda haber otros campos de experimentación, ‘art nouveau’ o el modernismo”. Lo más alejado de lo habitual que le encargaron a Javier fueron unas piezas de estilo neoegipcio para el palio de la Esperanza de Osuna. Una obra realizada en Valencia que tiene como maniguetas cuatro esfinges. Por eso quizá se le conoce como el paso de los perritos.
A Javier le requieren sus dibujos desde talleres de toda España. Es como el heredero más joven de Rodríguez Ojeda, perteneciente a una saga de la que formaron parte Joaquín Castilla, Recio, Gómez Millán, Cayetano González…
Paso de la hermandad de la Santa Cruz de Huelva que está tallando Francisco Verdugo
Paso de la hermandad de la Santa Cruz de Huelva que está tallando Francisco Verdugo
¿Rodríguez Ojeda mitificado? “No, qué va –responde-. Su consideración como diseñador es justa. Otra cosa es que alguien pueda pensar que técnicamente los bordados de Ojeda son el summum.Lo fuerte es el diseño pero su manera de bordar están ya superada. Olmo, por ejemplo, en vida de Rodríguez Ojeda era mejor que su taller”.
En Sevilla es el único que vive de esto. Y afortunadamente ahora tiene mucha tarea fruto de la imaginación y las cualidades de aquel niño que en sus cuadernos dibujaba canastillas.

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