Cuánto cuesta crear una cofradía: el lado más terrenal de la fe






Aunque las cofradías tienen como objeto de su actividad la oración y la adoración al santo titular, no por ello escapan a aspectos más terrenales, como pagar una talla o los trajes de los cofrades, y todo ello ¿cuánto cuesta?.


Sin duda, el elemento más importante de una cofradía es la imagen religiosa, una obra de arte en muchas de las ocasiones que puede costar hasta 30.000 euros, según indica a Efe el escultor e imaginero Galo Conesa, de La Unión (Murcia), que matiza que ese podría ser el coste "en la parte alta" de las tarifas de una única escultura que represente a Cristo, aunque afirma que "no hay una referencia, depende de la firma".

La creación de una talla de una anatomía puede llevar cuatro o cinco meses de trabajo como mínimo, calcula Conesa, que explica que las imágenes suelen ser madera policromada y que la representación "tiende al hiperrealismo", que alcanza su mayor expresión en Sevilla y Málaga, aunque la tónica es seguir esta tendencia en todo el país.

Una vez que ya se tiene la imagen, hay que contar con otros 25.000 ó 30.000 euros más para el resto de objetos que precisa la cofradía para salir en procesión, según calcula Juan José Felipo Orch, de Cerería Virgen de los Desamparados

En esta cantidad, se incluyen conceptos como el palio, las ropas de los imágenes si así lo precisan -es el caso del manto de una virgen-, las andas para transportar la talla y la candelería o los faroles.

A pesar de estas cifras, Felipo afirma que la crisis no se ha notado en este sector, que "si bien no ha evolucionado en los últimos años, tampoco ha ido a menos".

Además, comenta que en los últimos años han aparecido "cofradías nuevas y otras que parecían que estaban un poco paradas, están volviendo a empezar y resurgen con fuerza".

Estas nuevas cofradías se detectan sobre todo en las zonas que tradicionalmente no han sido las más religiosas.

En cuanto al coste que debe asumir particularmente cada cofrade, el traje completo, desde el capirote hasta la vela, se puede conseguir a partir de 300 euros.

La cuestión de la indumentaria no admite innovaciones, explica Iván Angluche, un empresario autónomo que regenta un taller de bordados y que afirma que borda escudos que tienen siglos de antigüedad, pues los diseños de los hábitos no presentan evoluciones, y como mucho puede variar la tela con que se hacen, pero nunca el modelo.

En medio de esta tradición, este empresario ha patentado el "capiglob", un capirote hinchable realizado en plástico que se presenta como una alternativa al modelo tradicional y al mismo coste.

Afirma este empresario que este nuevo modelo tiene "muchísimas más ventajas que los predecesores", porque no se deforma, es cómodo de llevar, se adapta a cualquier tamaño y es fácil de guardar, ya que se puede desinflar y plegarlo.

"Los cofrades se quejaban siempre de lo mismo en relación con el capirote de cartón o de rejilla, que se les clava, que es molesto, que se deforma o que necesitan mucho espacio para guardarlo", indica Iván, que espera con expectación conocer la reacción de los cofrades al detectar esta novedad en un ámbito tan tradicional.

Así, y aunque la fe mueve montañas, las cofradías se tienen que enfrentar a estas cuestiones mundanas antes de sacar su procesión a la calle.
Artículo extraído de ABC.

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