No a las bombillas, sí a la cera.

Los focos para que se vean bien las imágenes devocionales, aunque deslumbren, no son ya una tendencia en la Semana Santa. Hace unas cuantas décadas se puesieron de moda por la comodidad de la luz eléctrica, pero en la antiguedad todas las imágenes iban alumbradas con velas, y los penitentes llevaban cirios de cera.  El día que se pierda el miedo a la cera, a los cirios y a las velas, y caiga en desuso el invento de las bombillas y las pilas alcalinas o los focos de camión mal disimulados, los cortejos, seguro, ganarán en estética. La cera puede ensuciar las túnicas, sí, pero las tintorerías y el papel de estraza existen por algo. La luz de la cera no es comparable a la luz eléctrica.

Recuerdos Cofrades

Share this:

Sobre el autor

.Gracias por su visita. SMCE